BRISBANE (AUSTRALIA).- Hace cosa de un mes, tres pescadores naufragaron en la costa central de Queensland. Según relataron, el barco se les hundió en 45 segundos y lo único que pudieron rescatar fue el esky en el que guardaban el cebo. Quince horas más tarde, un helicóptero los localizó a la deriva cerca de la isla Flat. De hecho, lo primero que vio el piloto del helicóptero fue el esky flotante al que se habían aferrado los tres amigos durante toda una larga noche en la que mantuvieron la moral cantando y contando chistes.
Vista de Brisbane.
Esta historia sirve para ilustrar que el esky es más que una simple nevera portátil en la vida de un australiano. El esky sigue al australiano allá donde quiera que vaya. Creado en 1952 por la empresa de refrigeración Malley de Sidney, el nombre le viene de la abreviación de la palabra ‘eskimo’ (esquimal), ya que en la caja de presentación aparecía un sonriente niño esquimal, que se convirtió en su símbolo. Hoy en día esky es el término general utilizado en Australia al referirse a neveras portátiles y no hay casa que se precie que no cuente con al menos una, y la mayoría tendrá varias de distintos tamaños dependiendo de la ocasión.
El esky por antonomasia es el que parece una prolongación de la extremidad superior derecha del macho australiano. Tiene una capacidad de unos 20 litros, rectangular, generalmente azul, hecho de poliuretano e inexorablemente estará llena de cervezas heladas. Ya sea a una barbacoa en casa de un amigo, a un picnic en el parque, a un día en la playa, a una excursión campestre o a un partido de rugby —en realidad, cualquier excusa es buena— cada varón llevará su esky, que situará a no más de tres pasos de donde se plante a hablar con sus amigos.
Algunos la utilizarán como banco improvisado; otros, como mesa, ya que la tapa reversible sirve de bandeja y tiene hasta posavasos; otros la compran más grande y así pueden meter también una botella de vino para la parienta y algo de comida para más tarde. Durante la semana usan la de 6 litros para llevarse la comida al trabajo y, cuando van de vacaciones de camping o a pescar, se pasan ya a la de 36 o 50 litros. Algunos dirán que ya es un poco demasié, pero hay unas que tienen hasta radio incorporada, ruedas y he oído decir que quieren hacer una motorizada.
Un esky con radio.
La de los náufragos de la historia era un monstruo de 100 litros que habían llenado de cebo para su aventura pesquera. El problema fue que no tenían el tapón que cierra el desagüe y tenían miedo de que se les saliera la carnada y atrajera a los tiburones. Consecuentemente, uno de ellos tuvo la indeseable tarea de mantener un dedo taponando el orificio. Aparte de picaduras de medusa, un poco de deshidratación y de hipotermia, todo salió bien gracias al fiel esky y, según he comprobado en una breve búsqueda en la web, no es la primera vez.
Hay varios casos en los que el esky se ha utilizado como salvavidas e, incluso, cual escudo de caballero, contra cocodrilos agresivos. ¿Qué es lo que sacamos de esta historia? Creo que el varón australiano ha decidido que el mejor amigo del hombre es el esky y pienso que con razón.
Si quieres firmar tus comentarios, regístrate o inicia sesión »
En este espacio aparecerán los comentarios a los que hagas referencia. Por ejemplo, si escribes "comentario nº 3" en la caja de la izquierda, podrás ver el contenido de ese comentario aquí. Así te aseguras de que tu referencia es la correcta. No se permite código HTML en los comentarios.
Zapatero abre el juego de las especulaciones sobre los cambios en su gabinete.
Claves para que tus fotos luzcan de maravilla en papel, en internet, incluso en tu iPhone.
Algunas pistas para no perderte por las laberínticas negociaciones del cambio climático.
Un informe señala que lo más dramático es que la pandemia se ceba en los afroamericanos.
Lo sentimos, no puedes comentar esta noticia si no eres un usuario registrado y has iniciado sesión.
Si quieres, puedes registrarte o, si ya lo estás, iniciar sesión ahora.