EDIMBURGO (ESCOCIA).- Edimburgo es, a pesar de ser la capital de Escocia, una ciudad pequeña y acogedora, pero donde uno puede llegar a sentirse agobiado en las calles principales, tales como Princess Street o Lothian road. Pero, como dice el dicho: "Para todo hay solución, excepto para la muerte", y así es, porque Edimburgo cuenta con una enorme oferta de actividades al aire libre y muchas de ellas, tan baratas como respirar.
¡Vente al Water of Leith Walkway!
Después de la famosa Arthur´s Seat, cima desde donde se puede contemplar todo Edimburgo, uno de los paisajes con más encanto puede ser el sendero apenas turístico Water of Leith Walkway, que te permite ir entre Balermo y Leith, dos barrios separados por el centro de Edimburgo, ya sea a pie o en bicicleta totalmente gratis, así que ármate de calzado cómodo y sobre todo de un chubasquero (en esta ciudad el tiempo es totalmente imprevisible), porque este camino espectacular te hará sentir inmerso en un bosque, cuando en realidad estás a escasos metros de carreteras importantes.
Una vegetación increíble, un mantenimiento digno de elogiar y el casi omnipresente río hacen de este sendero un lugar ejemplar para conocer la otra Edimburgo, lejos del ruido y la contaminación. Si bien es cierto que, en aproximadamente la mitad del tiempo, uno ha de despegarse del río, también esta especie de reto para el posterior reencuentro dota a este paseo de cierto carácter aventurero y de la consciencia de lo cerca que en realidad te encuentras de la ciudad.
Abierto en 1949, pero no realmente construido hasta 1981, este fabuloso paseo cuenta con 19 kilómetros de recorrido que nos llevarán hasta el puerto de Leith, donde te encontrarás con sus rudos habitantes, su tradicionalismo y con el yate Real Britania, aquel en que la reina Isabel II se alojaba en sus viajes al extranjero entre 1959 y 1996.
Aún así, para aquellos que no cuenten con tanto tiempo o paciencia, a lo largo del camino hay numerosas entradas y salidas.
Uno de los puntos más espectaculares, y que no os debéis perder, es aquel que cruza el antiguo pueblecito de molineros 'Dean Village', hoy un barrio residencial a escasos metros del extremo oeste de Princess Street, donde uno se sumerge en un mundo de flora y fauna totalmente increíble para su ubicación, olores frescos, pero absorbentes, silbidos de una enorme variedad de aves y restos de la tradicional actividad de esta villa dotan al lugar de un aura especial y una facilidad inimaginable para trasmitir paz y sosiego.
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Gracias por este paseo tan agradable, lo necesitaba. +
Tienes razon, que bonito es Dean Village. Nunca he hecho este paseo, pero me lo apunto para mi siguiente visita a la preciosa Edimburgo... +
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