La ayuda de emergencia internacional ha sufrido un «preocupante» parón financiero en un momento en que es crucial para combatir el impacto del aumento en el precio de los alimentos sobre los países más vulnerables o el agravamiento de conflictos como el del Congo o Darfur. Esa es una de las conclusiones del informe «La Acción Humanitaria en 2007: ¿Frenazo a la vista?» presentado hoy en Madrid por el IECAH y editado en colaboración con Médicos Sin Fronteras (MSF)
Colegio del campo de refugiados en Afganistán.
El sistema internacional, según señala el documento, optó por congelar los presupuestos destinados a ayuda humanitaria, que en 2007 fueron de 5.500 millones de euros, la misma cifra que en el año precedente. España no ha escapado a esa tendencia y ha registrado un retroceso de los fondos destinados a ayuda humanitaria, rompiendo las líneas de años previos: en 2007 esas cifras experimentaron una caída del 7,7% con respecto al 2006 para situarse en los 237,2 millones de euros.
«Es un parón que cuestiona el compromiso aparentemente asumido en años anteriores por los Gobiernos, y es más preocupante dado que se produjo cuando la crisis económica sólo estaba dejando sentir sus primeros efectos», afirma Francisco Rey, uno de los directores del IECAH. «Ese descenso podría empeorar aún más durante el 2008 y tener efectos demoledores en las poblaciones en situación de emergencia».
Una de las implicaciones de ese descenso -subraya el IECAH- es que amenaza el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio , que «cada vez quedan más lejos», mientras Naciones Unidas eterniza su reforma.
«La ONU a día de hoy es un actor secundario, marginado a propósito por Estados Unidos. Desde 1991 ha habido un consenso sobre que era necesario reformar la organización. Pero hoy por hoy esa renovación ha fracasado y, en realidad, ni siquiera está en la agenda», dice Jesús Núñez, otro de los directores del Instituto. «Quizás las cosas cambiarán si Barack Obama introduce nuevas políticas pero, de momento, eso es sólo un futurible».
Además de una financiación reducida, el sistema internacional de ayuda sigue aferrado a viejos esquemas e instrumentos —dice el estudio— que no sirven para responder a los desafíos actuales, como la pobreza, la exclusión, las pandemias o el deterioro medioambiental.
El texto cita como ejemplo a la OTAN, cuya «razón de ser (la Unión Soviética, el Pacto de Varsovia y la amenaza comunista) ya hace tiempo que desapareció. Pero en lugar de rendirle los honores póstumos por los servicios prestados a la seguridad occidental, se ha preferido iniciar una huida hacia delante que la ha llevado al empantanamiento sin salida de Afganistán. Se ha querido convertirla en un imperfecto policía municipal, incluso otorgándole legalidad para participar en misiones de dudoso carácter humanitario».
Parte del problema, indica Núñez, es que el enfoque dominante en los últimos ocho años ha venido marcado por la guerra contra el terror. «Pero el terrorismo no es la única ni la más importante de las amenazas. Hay que dejar de obsesionarse con eso y potenciar instrumentos de índole no militar», agrega. «Además hay que buscar fórmulas preventivas y no reactivas. Ahora en el mejor de los casos reaccionamos a las crisis humanitarias solo a posteriori y de manera selectiva: atendiendo sólo a media docena de ellas, de entre las decenas que precisan de nuestro interés».
Si quieres firmar tus comentarios, regístrate o inicia sesión »
En este espacio aparecerán los comentarios a los que hagas referencia. Por ejemplo, si escribes "comentario nº 3" en la caja de la izquierda, podrás ver el contenido de ese comentario aquí. Así te aseguras de que tu referencia es la correcta. No se permite código HTML en los comentarios.
Apostamos por Un pingüino en mi ascensor para Eurovisión. Vota y podrás irte a Moscú con ellos.
La ministra se saltó el protocolo en favor de la modernidad. El smoking no ofende a nadie.
Gervasio Sánchez estrena blog en soitu.es. Sus fotos son un grito de denuncia en los escenarios del dolor.
La fragilidad puede venir con belleza y fascinación. Para muestra, Goldsworthy o Gego
Lo sentimos, no puedes comentar esta noticia si no eres un usuario registrado y has iniciado sesión.
Si quieres, puedes registrarte o, si ya lo estás, iniciar sesión ahora.